jueves, 27 de febrero de 2014

A mi amada en la lejanía

Pues he de admitir, amada mía, 
que dueña sois de mis sentidos, 
de mi ser y esencia, 
de la forma mas pura de mi alma.

Pues todo mi primer pensamiento 
Y ultimo de cada día
os tienen como protagonista.
Y no me avergüenza admitir, 
que sin vos, no soy nada.

No mas que un cascaron vacío, 
un títere de cuerdas cortadas, 
un capitán sin barco, 
un gordo, sin su flaco.

Pues en verdad sois, amada mía,
porque no decirlo, la guía de mis pasos,
el faro en la oscuridad que me guía
durante una tormenta a un seguro puerto

Y, con todo esto, volveré a repetir, 
que; sin vos, no soy nada


sábado, 30 de marzo de 2013

Un mundo frustrado


No soy escritor, nunca he logrado recrear con palabras lo que por mi cabeza pasa, es algo que es bastante frustrante. Ver una historia, conocer un mundo que vive en tu mente y no ser capaz de sacarlo de ahí, compartirlo con el mundo, que la gente pueda ser partícipe de él y ver cómo crece, cómo viven sus habitantes el día a día y sus problemas cotidianos.

Por ello, creo, que los que son capaces de recrear esos mundos, de sacarlos de su cabeza y; con palabras, mostrar al resto de la gente cómo son y cómo quieren que los veamos… no, como son, realmente esos mundos que están vivos, no de una manera física, sino, en la mente de estos “dioses” ya que son ellos los que determinan el devenir de sus habitantes y sus destinos.

Es frustrante; como he dicho antes, no poder sacar de mi cabeza ese mundo el cual sé que “vive” en mí. Podría intentar hacerlo, pero sé que no le voy a hacer justicia, y de ahí surge mi frustración. No voy a criticar la habilidad de otros que han “triunfado” en el mundo de la escritura con sus libros, ni voy a alabar la maestría de otros. Si voy a admirar, desde mi posición de mero espectador, esa destreza para poder pintar esos mundos.

Lo dicho, me levanto de mi sillón, y descubriendo mi cabeza la acompaño con una reverencia.

sábado, 27 de octubre de 2012

SmartGlass Android



Gracias a @Cybertoy, me he enterado, de que Microsoft se ha puesto las pilas y ha sacado su vesión de SmartGlass para Android antes de lo que me imaginaba. (Lo tenéis disponible en Google Play aquí) No sé porqué, pero para mi Asus Transformer no es compatible, se supone que es para dispositivos Android 4.0 o superiores y en mi tableta tengo la versión 4.0.1

La interfaz de la que dispone la aplicación es sencilla, simple y cómoda, sin colores agresivos y manteniendo la identidad con respecto a la que tenemos en nuestras XBox tras la última actualización.

Al iniciarla por primera vez, nos mostrará tres vídeos con un resumen de las opciones disponibles actualmente (aunque yo no he conseguido interactuar con ningún juego, tampoco he profundizado mucho).

En el menú inicial tenemos un resumen de la actividad reciente y podemos ver lo que se está ejecutando en ese momento en la consola. Desde el menú de actividad reciente, si seleccionamos cualquier actividad realizada, nos mostrará un resumen de la misma aplicación y; en el caso de que esté disponible, se ejecutarán directamente en la consola.

Luego tenemos dos menús, uno de aplicaciones y juegos, y el menú de usuario, en este último, tenemos información de nuestros logros, de los usuarios conectados y podremos ver a nuestro Avatar igual que en la interfaz de la consola.

Como he dicho antes, no he podido comprobar su funcionamiento con videojuegos, supongo que tendrán que ser con algunos específicos. Pero he podido probar el modo Mando, la interfaz se cambia por un fondo negro con los botones "B", "X" e "Y", en las esquinas de la misma, el fondo sirve para desplazarse por la interfaz de la XBox arrastrando el dedo sobre ella, está bien pensado, pero el control se puede volver algo horrible... sin embargo; si pasamos al navegador, la cosa cambia, el control mejora notablemente el pésimo manejo que le da el mando al puntero asqueroso que han hecho para el IE, es igual que navegar por internet con el móvil. Y lo de utilizar el teclado desde el propio móvil, mejora muchísimo la experiencia del navegador desde la XBox.

A mi parecer es una buena utilidad, es una pijada, porque por ahora no es que sea especialmente útil, pero está claro que es un avance en cuanto a interacciones con la Caja de Microsoft.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Cristiano Ronaldo ¿Según Rubén Darío?

Y es que el gran maestro Darío, ya lo dijo en el año 1893... ¿sería; cual Nostradamus, profeta Merengue de los males del "Crack" luso?

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? 

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar. 

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur. 

¡Pobrecita princesa  de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

 ¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

 —«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».

Rubén Darío - Sonatina - 1893 

sábado, 28 de abril de 2012

¿Escribir o ser escritor?

Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, mucha gente aprovecha para hacerse hueco en el mundo de la literatura. Algunos con reconocido éxito y otros pasan con más pena que gloria. Pero ¿Cuántos de esos se dedican a escribir y cuántos son escritores? Yo defiendo que ambas cosas; aunque lo parezcan, no son la misma. "Pero si un escritor es aquel que escribe", cierto, pero no todo el que escribe es un escritor. Me explico.

Yo creo, que el que es escritor, es aquel que no solo cuenta una historia, sino que disfruta con ello y que; además, disfruta con que lean sus obras, aunque esto último no es indispensable, el escritor ya goza del premio de crear en su mente mundos fantásticos y poder narrarlos a los demás es, muchas veces, suficiente recompensa. Sin embargo, hay gente que escribe y no son escritores, yo mismo, ahora, os estoy narrando esto y no por ello soy escritor, y válgame el cielo si estoy escribiendo.

Luego está el punto intermedio, el que cree que porque le publiquen un libro, es escritor. Craso error amigo mío. Aunque aquí entramos más en la opinión personal que tengo sobre el concepto de escritor. Opino que para considerarte escritor, tienes que tener una cierta calidad, un cierto nivel y una cierta cantidad de material publicado. Puedes considerarte escritor por haber publicado una novela, que esta se venda bien y creerte un nuevo Quevedo, una reencarnación de Cervantes o la reinvención de Stephen King. Pero amigos, la realidad es más dura. Hoy en día hay ciertos sectores de la literatura que están saturados, en España, sobresale entre muchos la temática zombie, un tema que no es nada nuevo, ni innovador, pero, que a pesar de todo, sigue vendiendo. ¿Qué pasa? pues lo de siempre, el mercado demanda y ante tanta demanda, hay que aumentar la oferta, ¿Qué hacemos para aumentar esa oferta? pues cogemos a los cuatro flipadetes que se creen escritores porque tienen un blog, porque escribieron un relato en su día y su grupete de amigos (todos hijos bastardos de Saramago), dijeron que era; en palabras del Fary, "un melocotonazo", y les publicamos el libro, ¿Es bueno? no, porque lo que sacamos no es calidad, es cantidad, estamos esperanzando a un grupo de escritores que tienen una calidad de literatura bastante pobre y que a escritores que sí que prometen, que sí que valen y si tienen potencial, les están manchando y les están ocupando el sitio.

En resumidas cuentas, estoy de acuerdo que la literatura es otro negocio más, pero, por hacer negocio de ello no quiere decir que tengamos que sacar producto a cualquier precio y de mala calidad. Para eso ya tenemos los chinos y su celo que no pega y sus cuchillos que no cortan, pero, no te quejes, te ha costado un euro.

Y con esto, voy acabando, hay gente, que en este sector de los zombies está viviendo de las rentas de los demás, hay gente muy válida en el sector, como Manel Loureiro, Victor Blazquez, Alejandro Castroguer, Adrian Castro Ojeda, y muchos otros. Sin embargo, hay gente; que a saber porqué, ha tenido un éxito inesperado a pesar de que la calidad de los escritos es más bien pobre y poco creíble, que abusan de recursos literarios sacando a relucir sus limitadas dotes literarias, hechos fantásticos que ni en las novelas de ciencia ficción ocurrirían (salvar a un protagonista por matar al malo con un rayo... OLE TUS COJONES), describir lugares presumiendo de conocerlos como si fuesen el salón de tu casa y después decir "ah, ¿qué no hay bancos ahí?", y un largo etcétera de errores que a más de uno deberían darle motivos para dejar la pluma y probar suerte con el azadón.

Así que señores editores; por favor, piensen en la calidad y no en la cantidad. No manchen más el mercado con material desprovisto de buenas ideas y de buenas historias por sacar 4 duros más. Y den trabajo a quién de verdad se merece.

domingo, 22 de abril de 2012

El Cuarto Jinete

Lo primero que he de decir, es que tengo esto más abandonado que Rajoy a sus votantes... Madre mía, desde el 2009 que no escribo ni me paso por aquí, ya me vale la bobada xD.

Hace una semana, cayó en mis manos (tras dar muchas vueltas por Madrid, Gijón y Valladolid), un ejemplar de "El Cuarto Jinete" de Victor Blázquez. Es una novela de Zombies (Zombis para los puritanos), de la Serie Z de Dolmen. La obra nos traslada a Castle Hill, un pequeño pueblo/ciudad/urbe/...cosa de los USA, muy típico, casas pequeñitas, gente que se conocen entre ellos, aunque sean de vista, poco cuerpo de seguridad, dado el tamaño del pueblo/ciudad/urbe/...cosa, no son necesarios muchos efectivos.

No voy a entrar en detalles de la historia ya que prefiero que seáis vosotros quienes la leáis y os forméis vuestro propio concepto de la misma, no os voy a hablar de sus personajes, ni os voy a hablar de la trama. Sí os voy a decir, que esta última, engancha, está muy bien dibujada, la descripción de la misma es la justa para no ser pesada (like Tolkien), y para poder hacerte una idea propia de lo que ocurre en cada momento. Es muy, muy gráfica, hay momentos que ciertas descripciones pueden ser desagradables (mola), pero es que los zombies son así, no utilizan cubiertos para comer y no se limpian con servilletas, hablamos de instintos primarios señores, y en el Cuarto Jinete, salen mucho a relucir.

Para los amantes del género, va a ser una grata sorpresa, a veces tiene ese regusto que sólo un buen amante del cine de los 80-90 le puede dar a un texto, y para los que se inician en él, será una buena toma de contacto con el mismo, el problema va a ser encontrar una historia en el mismo campo que pueda estar a la altura, tanto en calidad argumental, cómo narrativa.

Pero señores, no todo van a ser alabanzas para la obra del señor Blázquez. Estamos de acuerdo en que es una gran historia, muy bien narrada, atrevida (el hecho de tratar al lector cómo un espectador de los sucesos, me parece arriesgado, pero me gusta la idea y cómo lo trata, sublime), pero también tiene puntos malos. En el momento en que escribo estas líneas, la edición que está en las tiendas y, por ende, la que yo tengo en mi poder ahora mismo, es; posiblemente, la obra con la mayor cantidad de errores tipográficos que he leído en mi vida. La mayoría de las veces, nos tocará releer la misma frase para estar seguro de que la hemos leído bien. Y algún pequeño error de localización anatómica o de heridas.

En resumidas cuentas, es una gran obra, a un buen precio, que nos transportará a un idílico pueblo Yankee nacida de la mente de Victor Blázquez, con la cual se desataran nuestras peores pesadillas. Lo considero cómo la lectura recomendada del año.

¿Qué haces todavía sentado delante del ordenador? ¿No me has leído? A puta carrera a tu librería a por uno.

martes, 21 de julio de 2009

Cuando uno necesita hablar y no sabe realmente que decir

Eso me pasa a mi hoy, necesito hablar, no sé de que: del tiempo, del día, de la cotización al cierre de la bolsa del Down Jones, yo que se. Es de esos momentos en los que te gustaría tener alguien para decir: "oye me apetece hablar" que te digan: "¿De que?" y responder "No lo se, simplemente me apetece compartir contigo cualquier cosa". Y es eso lo que yo necesito, poder compartir algo. Realmente no sé el que.

No se, podría intentar buscar un tema a ver si me salen las palabras solas y al final esto no queda como un ridículo post que no dice nada y no demuestra nada (como la mayoría de los post que se hacen en los blogs), si nadie tiene definido un tema concreto en un blog ¿acaba leyendolo alguien? yo creo que no, yo creo firmemente que todas y cada una de las palabras que yo escribo no las lee nadie, posiblemente esto sea una pérdida de tiempo, sinceramente, no tengo en nada mejor que invertirlo. Ahora mismo el sentido de mi vida no está conmigo, así que no tengo nada que hacer... Cuando él está hay cosas que hacer, cosas que contar, cosas que ver. Es lo que hacen los niños, lo que tu ves mundano, ellos, lo hacen fantástico y hasta maravilloso. Convierten cajas de cerillas en coches, cajas de cartón en fuertes, dedos en pistolas y abrazos en aspirinas para todos los males.

Parece que esto va cogiendo forma, me he metido con los blogs y he ensalzado a mi pequeño (para variar, soy un padre orgulloso ¿pasa algo?), vamos a tocar otros temas, para desahogarme más que nada. ummmmm, a ver que se me ocurre. (mola esto de escribir como si estuvieras pensado, le da hasta dramatismo al texto jejeje). Me he fijado en los hijos de puta de la guardia civil, que, como se quieren ir de vacaciones, acampan en todas partes y han crecido hasta entre los pinos como las putas setas. Volviendo de mi trabajo esta tarde me los he encontrado, colocaditos, agazapados como un niño travieso que se va a asomar de golpe y a gritar "¡¡¡Sorpresa!!!" ¿sorpresa? tu #@~€ madre sorpresa. ¿No tienen nada mejor que hacer? todo el dia mirando a ver si te pasas de la velocidad, si pisas las rayas, si al adelantar entras justo antes de la linea continua o si la alineación de los astros es la propicia para reventarte el ínclito ojal. En fin, el otro día, los muy ilusos (yo creo que el test que les hacen para entrar en el cuerpo debe ser de defiencia mental porque hay preguntas que no se hacen), pararon a un compañero, que; como yo, es abstemio, esto sería realmente relevante si no le hubiesen detenido a las 7:50 de la mañana del martes pasado.
Agente: "Buenos días, ¿Ha bebido usted?"
T (para mantener el anonimato): "Claro, desayuno anis del mono, no te j..." (posible respuesta no está contrastada, al menos yo es lo que respondería a esas horas)
Agente: "Y, ¿a donde se dirije usted?
T: "ummm, vamos a ver, son las 8 menos 10 de la mañana, voy por un pinar... evidentemente voy al burdel a ver a tu puta madre, ¿donde cojones voy a ir? a currar gilipollas y por tu culpa voy a llegar tarde, es lo que tiene que la gente de verdad, trabaje, no como vosotros que os tocais los cojones a manos llenas y encima os quejais, asi que ya sabes, como reza la guardia civil, no damos un paso atrás a lo sumo damos media vuelta y seguimos andando."

Evidentemente las respuestas de mi compañero no fueran esas, yo me estaba desquitando, es que en que cabeza cabe... madre mía. Normal, con el tupper ese que usan para cubrirse el tarro se han quedado tostados del todo. Eso me recuerda a un email que recibí hace tiempo con testimonios reales de juicios, con preguntas que hacía un abogado a un médico.

"¿Está usted seguro de que el hombre al que realizó la autopsia estaba muerto?"
"Por supuesto"
"¿Podría darse el caso de que el hombre estuviera vivo?"
"Imposible"
"¿Le tomó usted el pulso para verificarlo?"
"No"
"¿Comprobó su respiración?"
"No"
"Entonces ¿Cómo puede asegurar que el hombre estaba muerto?"
"Tenía su cerebro en un tarro de cristal sobre mi mesa"
"De no ser así, ¿Podría haber estado vivo el hombre?"
"Seguramente, ejerciendo la abogacía en algún sitio"

Este texto es real, ya no me he tomado licencias como antes jeje. Lo que me hace pensar en que menudas lumbreras nos protegen (da igual que sean guardias civiles, que policías, que nacionales, que seguratas de turno), y los que en caso de tener algún problema con los primeros nos defiendan (abogados, fiscales y chupasangres en general).

Señores, un título no da intelegencia, como reza un dicho "La ignorancia tiene cura, la estupidez no".

Al final si que me ha salido un texto más o menos potable. Gracias por leerme y por su tiempo. Espero que os haya gustado.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Robert

Tras colgar el teléfono, Robert, se quedó mirando al techo pensando en todo lo que había pasado en su vida, en todo lo que ha ocurrido desde que dejó el cuerpo y desde que se unió a Max en la empresa de la investigación privada. Ahora su hijo tendría 10 años, se preguntaba como sería, si seguiría siendo ese niño tan dulce al que le encantaba jugar con él. Seguiría teniendo en el pelo esos remolinos tan rebeldes que por mucho que se peinaran iban cada uno a donde querían. Ya daba lo mismo lo que pensara, su hijo no iba a volver, nunca más oiría su dulce risa, nunca más podría oirle decir "te quiero papa". Nunca más.
Siempre intenta recordar que es lo que ocurrió esa noche, hay una laguna que le impide ver que es lo que pasó, porqué él sobrevivió y su familia no. Solo recuerda el frio beso del asfalto mojado en su cara, la lluvia golpeando su espalda, su coche estrellado contra otro vehículo en mitad de la carretera y como la sangre fluía de sus heridas bajo su cuerpo. Después de todo eso recuerda estar en el hospital con su amigo Max al lado, estar desorientado y no saber que es lo que había ocurrido. Max, con lágrimas en los ojos le dijo que había perdido a su familia. Tras eso Robert se desmayó. 
No ha hablado del accidente, no sabe lo que ocurrió. Ahora solo se lamenta de su vida, de que está vacía y busca ayudar a los demás para que no sufran lo que él sufrió. 
Robert es un hombre corpulento, de poco pelo y aspecto desaliñado. Siempre va sin afeitar y la mayor parte del tiempo está borracho, raro es el día que no se pelea con alguien o que no discute con alguna persona. No siempre fue así, en el pasado era un buen policía, siempre iba arreglado y era todo un campeón en la lucha cuerpo a cuerpo. Posee varios trofeos del cuerpo de policía que avalan esto último.
Perdio, junto con su familia, la ilusión, sus valores y su ética. Y ahora solo está dedicado a su propia destrucción, pero en el camino ayudará a quién pueda para que no sufra lo que él sufrió.

Solo queda que Max llegue a la oficina para reunirse con la mujer de la llamada. Comienza un nuevo caso. 

domingo, 26 de abril de 2009

Doble M

Máximo Mendoza, es un hombre delgado, alto, de pelo corto y cara afilada, de complexión fibrosa y semblante serio. Era un gran policía, el mejor tirador y un gran informático. Lo dejó todo cuando la familia de Fontela fue brutalmente asesinada y los culpables no pagaron su crimen. Su amigo cree que fue un accidente, pero él sabe la verdad. Propuso a Fontela formar una agencia de detectives con el fin de investigar ese caso sin que le entorpeciera la burocracia que envuelve a la policía. 

Como cada mañana, Mendoza, se levantó temprano, se dio una buena ducha y se puso su impecable traje gris. Cuando se disponía a desayunar, sonó el teléfono.

- ¿Diga? - Respondió Max.
- M, soy Rober - Dijo Fontela al otro lado de la línea. - Esta mañana ha llamado una mujer acerca de no se que hostias de una hermana y un periodista. No me he enterado muy bien, tengo un concierto de heavy metal en mi cabeza y no me han avisado. 
- ummmm, Rober ¿has vuelto a beber?. - Dijo Max con preocupación en su voz.
- ¡Joder M! ¿lo hueles desde tu casa? ya le dije al chino que me lo vendió que esta mierda de wisky no era buena. - Respondio Fontela con un ligera risa al final.
- Es un poco pronto para que empieces con el wisky ¿no crees?.
- Si has dormido algo durante la noche y te acabas de levantar, si. Sino es símplemente continuar la fiesta que dejaste pendiente toda la noche. 
- En fin, vamos a dejarlo ahí, ¿Qué te dijo la mujer? ¿Se va a pasar por la oficina?.- Preguntó Max, con un aire de resignación.
- Si, al menos eso creo. La verdad es que después de llamarme grosero dijo que si eramos los mejores y tal. Yo creo que le convenció el sensual sonido de mi voz jejeje. - Dijo Fontela mientras se oía como daba una calada a su purito.
- Bueno, vamos a hacer una cosa, tú duerme un rato o date una buena ducha. Lo que prefieras, yo voy a terminar de desayunar y voy hasta allí.
- ¿Quieres que te vaya a buscar con el coche?...si recuerdo donde lo dejé ayer.
- ¿Y que te detenga la policía por conducir borracho.... otra vez? no gracias, cogeré el autobus o iré andando que me hace falta un poco de ejercicio. Por una vez, hazme caso.
- Ok, ok. No te alteres, a ver si te va a sentar mal tu nutritivo desayuno. Luego te veo, bye. - Dijo Fontela mientras colgaba el teléfono.

Max se quedó mirando al teléfono mientras oía al mismo emitir el sonido típico del teléfono en espera. Tomo aire y se resigno a que su compañero volviera a ser el hombre ejemplar que era. Hacía mucho que su compañero había embarcado en el tren a la autodestrucción y le quedaban pocas paradas para llegar a su destino sin que él pudiera hacer nada para que se apeara. Se terminó su café y recogió su chaqueta. Le esperaba un largo paseo hasta la oficina. 

domingo, 29 de marzo de 2009

Fontela y Mendoza

Una tenue luz alumbraba la estancia, unos tímidos rayos de sol se filtraban por las pequeñas rendijas de una desvencijada persiana, la habitación era pequeña y estaba presidida por una gran mesa en el centro. Sobre ella un cenicero, varias botellas de wisky vacías, muchos papeles y un teléfono movil, el cual rompe el silencio de la sala con su melodía.

Una temblorosa mano lo recoge y contesta:
- ummmmmmmmm, ¿si?
- ¿Es Mendoza y Fontela?. Respodió una femenina voz.
- Si, al habla Fontela. ¿En que puedo ayudarle?
- Mi hermana ha desaparecido, es periodista, y estaba inmersa en un trabajo bastante peligroso. Quería averiguar algo sobre un grupo involucrado en la trata de blancas en nuestro país. Parece ser que traen gente del este para comerciar con ellas aquí.
- ummmmmmmmm, mire, me parece una putada lo que le haya ocurrido a su hermana y todo eso ¿sabe?, ahora mismo estoy con una resaca de puta madre y no me estoy enterando de nada de lo que me dice. - replicó Fontela. - Se me ocurre una cosa, ¿Por qué no se pasa por la oficina esta tarde? Mi compañero estará encantado de atenderle, sabe sobre protocolo y esas mariconadas sobre el trato de los clientes y tal.
- ¿Sabe que es usted un grosero? No entiendo cómo con alguien como usted, su negocio sigue funcionando. - Contestó la mujer, con un tono de enojo.
- Mire, yo no le digo como tiene usted que trabajar. Además, nuestro negocio funciona simplemente porque somos los mejores.- Explicó Fontela mientras se reía. - Entonces, ¿Va usted a venir o no?
- Qué remedio me queda, según parece sí que son los mejores.- Respondió con aire de resignación.
- De acuerdo, hasta luego entonces.

Fontela cuelga el movil y lo tira sobre la mesa. Saca de uno de los bolsillos de su pantalon una pitillera y de esta un purito. Lo enciende con su mechero y da una gran calada. Tras quedarse un rato pensando vuelve la mirada a la pared de la habitación que tiene en frente, el cual tiene un cuadro con una fotografía, en ella están: él, su mujer, su hijo y Mendoza. Después de lamentarse por haber perdido a su familia en aquel accidente, da otra gran calada a su purito y se sienta en el pequeño sillón que está a su espalda, apoyando su nuca contra el respaldo y mirando al techo. Da una última calada a su purito y se dice para si mismo.

- Volvemos al trabajo, viejo....